Hola, me llamo Carlos Sánchez Amador y tengo 16 años. Yo empecé la dieta de adelgazamiento en Junio de 2005, un poco duro porque era verano, pero me daba igual porque estaba bastante concienciado de lo que iba a hacer, y eso es importante, porque si le pones ganas lo haces seguro.
Yo cuando estaba gordito, no estaba a gusto con mi cuerpo, y muchos temas me molestaban mucho, por ejemplo el de la ropa, era muy desagradable ir a tiendas que tenían la ropa que me gustaba pero no poder comprarla porque no encontraban mi talla "era lo peor!!.
Ahora, sin embargo, en cualquier tienda tengo mi talla, cosa que me llena de satisfacción porque sé que le he ganado la batalla a los kilos, y eso se lo agradezco a la CLÍNICA SBELTA, en especial a una persona que aprecio muchísimo sin la que no hubiese sido capaz de conseguirlo: la doctora YENEY.
Ella llevó mi caso, me ayudó psicológicamente, y su apoyo me sirvió para seguir a cabo el tratamiento. Sus dietas no son de las que te hacen comer comidas que no te gustan, más bien te enseñan a comer, que no lo sabemos hacer nadie. También es muy importante hacer ejercicio físico, deporte, que es muy saludable.
Por último, querría decirle a todas las personas que creen que le sobran kilos: "No dudéis en ir a la CLÍNICA SBELTA, os van a dar un giro de 180º a vuestras vidas, con un poquito de esfuerzo y de ganas lo podéis lograr".
En mi primera cita te comenté todo lo relacionado con mi enfermedad y lo dfícil que resultaba para mí bajar de peso por la mecicación, peor aún controlarlo. Desde el primer momento me sentí segura y confiada por estar en manos profesionales, sentí además que estaba ante una gran amiga que me daba consejos, apoyo, y que se dedicaba a mí con paciencia.
Mil gracias!!!!!!!!
Raquel Mosquera.
Mi vida resulta complicada: He sufrido una intervención quirúrgica de fijación con tornillos en L3-L5, justo el día antes de cumplir 80 años. Tenía sobrepeso que me limitaba más para ciertos movimientos, especialmente porque estoy a cargo de mi esposa hemipléjica desde hace 17 años. Me personé en la clínica el 24/05/07 con 97 Kg, y tras el reconocimiento pertinente, la doctora decidió que debía bajar 12 Kg, tras lo cual comenzó a prescribirme dietas a seguir hasta que el 14/11/07 conseguí mis 85 Kg. Desde entonces estoy en mantenimiento.
Tengo que ponderar la profesionalidad, cariño y humanidad que he recibido durante mi asistencia a consultas de las Dras. Yeney y Midiala, (bueno, también alguna regañina...). Las mismas expresiones de agradecimiento a Dª Ada y Dª Iris, que nos hacen amena la espera, y también a los demás pacientes con los que he compartido este período de tiempo por las facilidades que me han dado.
Un consejo para los futuros pacientes: Les hacen perder, les enseñan a comer y a no engordar, pero eso significa que dentro de la clínica están las personas que con sus sabios consejos y vuestro sacrificio, conseguiréis, como yo, la meta deseada.
Con mi eterno agradecimiento.
Gregorio.
Me gustan los retos, y perder 20 Kg ha sido como un juego, cada semana una prueba diferente.
Decidí acudir a la Clínica Sbelta porque era muy duro ir a comprarme ropa y no encontrar nada donde compran las chicas de mi edad, siempre me volvía a casa con una talla 46-48. Ahora voy a comprarme ropa, ¡y tienen que pararme! porque me emociono comprando cuando veo que tengo la talla 38-40.
Gracias a Midiala, porque no solo me ha ayudado a perder peso, sino a ser otra persona, a aceptarme. Ha sido mi doctora, mi amiga, ha sabido ser dura en los momentos en que los merecía, y eso me hizo seguir para adelante.. "ERES MUY GRANDE".
También gracias a mi madre he perdido el peso, pues me preparaba las dietas, cuidaba que no comiera otras cosas, y me acompañaba cada jueves a la clínica con mi tía Meri (mi segunda madre).
Gracias a mi gran amigo Fernando, por estar cada día apoyándome y diciéndome que lo conseguiría. Ahora soy una chica nueva que va feliz a comprarse ropa.
ANIMO A TODAS LAS PERSONAS A VENIR A SBELTA, PORQUE ES MUY DIVERTIDO HACER LAS DIETAS!!!
Vanesa Cordero
Me llamo Belén y tengo 16 años. En 6 ó 7 meses con “Sbelta” he perdido 20 Kg, y me siento muy contenta, feliz, sobre todo, tal vez lo más importante, me siento contenta conmigo misma, que era algo que antes no sentía.
Con “Sbelta” es muy fácil llevar una dieta, por eso recomiendo que si no os sentís a gusto con vuestro cuerpo, o simplemente por salud, llaméis y os pongáis en manos de “Sbelta”.
¡FUNCIONA!!!
En primer lugar para mí ha sido un éxito conocerte, como persona eres un encanto y como profesional como la copa de un pino. Estoy muy contento conmigo mismo porque he perdido 26 Kg en 6 meses, por lo que para mí como paciente es un orgullo y un placer haber llegado a esa clínica.
Todo este proceso de lucha con las dietas ha sido una aventura muy agradable, tanto para mi persona como para mi salud, y te lo debo a ti, porque has sabido entenderme. Creo que también he sido buen paciente, porque he tratado de hacer lo que me imponías, y al final he visto el fruto en mí mismo.
También tengo que agradecer a mi mujer, que me ha apoyado mucho, y siempre me puso en la mesa todo lo que la dieta semanal ponía.
Así me despido, con un fuerte agradecimiento para las dos: mi doctora y mi mujer.
Muchísimas gracias!
Juan Carlos
María del Carmen Extremera
Me llamo Ma Carmen. En diciembre del 2004 empecé con el régimen porque me sobraban unos 40 kilos, me encontraba muy mal, me dolían las piernas y la verdad que todavía soy joven. tengo 36 annos y el cambio que he dado ha sido de 180 grados, he mejorado mi aspecto y mi agilidad.
He probado muchas DIETAS, pero esta ha sido la más efectiva porque con ella no me he puesto de mal humor, con las otras dietas amargaba la existencia a todo el que estaba a mi lado: a mis hijas las regañaba por nanda, con mi marido discutía por cualquier tontería, todo venía de la dieta que estuviera haciendo, siempre estaba irritable.
Pero con esta DIETA me he encontrado mu bien, pues lo más importante de ella es que adelgazas comiendo, a veces me la he saltado y la doctora me ha pegado la charla. Toda mi familia me animagba cuando me daban los bajones, pero ahora me siento muy feliz porque entro en las tiendas y puedo elegir la ropa que a mí me gusta, antes cuando entraba en una me miraban las dependientas como a un bicho raro, la verdad es que pasaba de la talla 56.
Ahora he padado a una talla 42 y me da mucha alegría y satisfacción poder vestirme a la moda.
Por eso yo anímo a la gente a hacer DIETA, primero por Salud, segundo poder mirarte al espejo y gustarte a tí misma, luego por el gusto de meterte en cualquier vestido o lo que te guste y no ver la cara de la gente cuando te mira y dice: "con lo joven que es y lo gorda que esta ¡que pena!, no es fea pero esta tan gorda..." ahora ya puedo decir PRUEBA SUPERADA.
Lo mejor que he hecho en este año es haber adelgazado, me gusta verme en el espejo, mis carnes han vuelto a su sitio, con un poco de ayuda de masajes reafirmantes que me ayudaron a perder 7 cm más.
Sólo me queda deciros que lo intentéis por gusto de entrar en tallas mas pequenas y poder encontraros mejor, quiero dar las gracias a mi doctora preferida aunque sea un poco severa es por nuestro bien. Dra Yeney de la clínica de Nutrición y estética SBELTA.
Un saludo para el que lea esta carta de una gorda que consiguió volver a ser flaca y es muy feliz. Sólo me queda deciros:
PRUEBA SUPERADA!
David Camacho
Para empezar, quiero agradecer a la clínica Sbelta por todo lo que ha hecho por mí, he perdido 47 Kg en 11 ó 12 meses, me han tratado como a un familiar, y ahora veo la vida totalmente diferente: sin complejos, con buena salud, y con muchas ganas de disfrutar. Me alegro que existan profesionales como los que me han tratado, y que existan clínicas capaces de hacerte feliz.
¡Ánimo a la gente con problemas de peso! ¡Es fácil verse mejor y con buena salud, que es lo más importante!!
Esta es mi foto exactamente un año y medio después. Parece increíble, verdad?.
Me siento como la protagonista de estos programas de televisión en los que te hacen un cambio impresionante, pero esta vez el cambio no solo ha sido físico, el cuál como podréis ver es evidente, sino también psicológico. Ahora os contaré por qué.
Ni sé como llegué a tal estado de abandono. La verdad, me he considerado siempre una persona feliz y afortunada, pero me ha gustado mucho comer y comer de todo.
Quizás lo que menos me gusta es la verdura, pero también la como.
Entonces claro, empiezas cogiendo unos kilos y otros y otros... y si encima no tienes a nadie que te diga que te controles, que estás engordando mucho, sino que por el contrario “como hacía mi marido” no le importaban los kilos, siempre decía que estaba fenomenal, pues ¡ya está! Cada vez engordas más y no encuentras el tope.
Sí es cierto que he hecho repetidas veces dietas. Creo que eso le pasa a todos los que estamos gordos. Pero después de estar sacrificándote y pasando hambre durante un tiempo terminas la dieta (si es que la terminas) y de nuevo ves la puerta abierta hacia esos alimentos tan suculentos y siempre prohibidos que no has podido comer. Por tanto en la mitad de tiempo se recupera el doble del peso perdido.
Pues bien, yo llegué al límite, y el perder a un ser muy querido para mí hizo que sintiese miedo, pensé que debía poner remedio a mi peso, ya que aunque de momento mi salud era buena probablemente dejaría de serlo en breve.
Todos sabemos que si a la edad le sumamos peso elevado, tensión arterial alta como era mi caso, antecedentes diabéticos e hipertensos, en fin, se tienen todas las papeletas echadas para una lotería que no deseaba. (diabetes, ictus, infarto...).En parte y por otra, como no, mi aspecto físico. Cada vez más difícil encontrar talla pues iba por la 62 y ¡ojo el precio que tiene la ropa de tallas grandes!.
Lo primero que hice fue ir al médico de la seguridad social, pedirle análisis y me los hicieron muy completos. Salieron bien y me dijeron que tenía que perder peso. Me dieron una dieta en un folio y me citaron para el próximo mes. ¿Cómo pretenden que te quites de encima 40 kg pesando los alimentos y sin salirte de lo típico?
¿Qué pasa, que no tenemos derecho a alternar, salir, tomar algo por ahí como el resto del mundo?. Pues no. Según ellos, bastante hemos tomado ya.
Casualmente cogí una propaganda de “Sbelta” que como otras muchas veces te prometen perder, sin pastillas, y comiendo de todo, además sin límite de cantidades. Pensé: ¡Ja! ¿Dónde está el truco?. Pero fui porque si me iba mal en un mes se vería y tampoco tenía nada que perder, a no ser los kilos claro.
¡Menudo acierto!!. De verdad se pierde sin poner límite a la cantidad de comida, sin pastillas... todo lo que anuncia es verdad y realmente comes de todo.
Yeny ( mi doctora, mi ángel) se encarga de que no sientas ansiedad, porque cuando empiezas a echar algo de menos ¡zas! ahí tienes tu premio y te da ese bocata de tortilla de patatas que hace veinte días que no te comes. Y lo mejor de todo es que no engordas mi un gramo de lo que has perdido.
Que tienes un cumple, pues te infla a chucherías, tarta, gusanitos, patatas fritas.... y no pasa nada, no engordas.
No puede ser!, pensaréis, pues no penséis porque para eso está ella. Organiza tu semana gastronómica según tus necesidades y consigue que pierdas sin hambre y sin ansiedad. Se come de todo, desde un plato de verdura a tus huevos con bacon, realmente no hay apenas nada prohibido porque te deja beber hasta alcohol.
Yo no he salido a alternar tanto en mi vida como lo hago ahora. Voy a cenar, a discotecas, a tomar el vermouth y como casi igual que el resto.
Es vedad que hay semanas mas duras, pero no se está siempre de fiesta ¿verdad?. Y esas semanas siempre son de vez en cuando, por lo que son soportables ya que sabes que cuando llegue el próximo martes de nuevo te cambia la dieta y te libera de esta que te gusta menos.
Para mí Yeny no ha sido sólo mi médico, ha sido mi psicóloga, mi amiga, mi confidente y esa unión ha conseguido que mi vida de un giro de 180º y se convierta en otra cosa.
Ya no compro ropa en las tallas grandes y al contrario que antes, me encanta ir de tiendas, quizás me gaste lo mismo, pero compro muchos más trapos.
Me apetece salir y me gusta que todos los que me conocen me digan lo guapa que estoy. Mucha gente piensa que me he operado del estómago. Pues no. He conocido a una buena doctora., la mejor. Y ha conseguido cambiar mi vida.
Sé que lo primero que se tiene que hacer es estar convencido de querer perder kilos, después es encontrar a alguien que te ayude a conseguirlo sin que ello sea ni un sacrificio, ni una pesada cruz, sino algo natural. Que tu dieta se adapte a tu vida y a tus costumbres y eso Yeny conmigo lo ha conseguido con creces.
Gracias Sbelta!
Sole